Richmond ha avanzado mucho. Los homicidios están en el nivel más bajo de nuestra historia y la ciudad cuenta con los recursos necesarios para invertir en nuestra gente y en nuestro futuro común. Lo que hagamos a continuación marcará el rumbo de Richmond para toda una generación.
No acepto dinero de empresas que hacen negocios con la ciudad ni contribuciones corporativas de ningún tipo. Esto significa que no me dejaré comprar ni influenciar por intereses corporativos; significa que solo trabajo para los residentes de Richmond.
Sigamos juntos, impulsando a Richmond hacia adelante. Esto es lo que haré como su alcalde.
Ayudé a conseguir 550 millones de dólares de Chevron. Me aseguraré de que esos fondos construyan nuestro futuro en lugar de desaparecer silenciosamente en gastos cotidianos. Mi plan divide el dinero en tres partes:
Impulsar nuestra economía. Invertir en nuevas industrias que generen empleos e ingresos fiscales, para que Richmond ya no dependa de una sola empresa.
Garantizar que los residentes participen del crecimiento. Financiar viviendas, capacitación y otras ayudas para que quienes viven aquí actualmente puedan quedarse y sus familias prosperen.
Resultados rápidos y visibles. Financiar mejoras que se noten en su vecindario en cuestión de meses, no de años.
Los residentes ayudarán a decidir cómo se gasta el dinero, y la ciudad informará cada año sobre el destino de los fondos.
Cualquier residente de Richmond que busque un buen empleo debería poder encontrarlo cerca de casa. Por eso, como alcalde:
Invertiré en nuestras instalaciones portuarias y zonas industriales para poder alquilar espacios a empresas nuevas y limpias.
Capacitaré a los residentes para empleos de alta demanda, como el mantenimiento y reparación de barcos, mediante programas remunerados que conduzcan a carreras sindicalizadas.
Ayudaré a residentes que estuvieron encarcelados a iniciar sus propios negocios y a emplear a más habitantes de Richmond.
Apoyaré a los pequeños empresarios mejorando los procesos de permisos municipales y simplificando la burocracia de la ciudad.
Los líderes municipales del pasado enfrentaron crisis financieras que les impidieron cumplir con las funciones básicas de la ciudad. Como concejal, ayude a estabilizar nuestro presupuesto, como alcalde destinaré una mayor parte de esos fondos a ponernos al día con las ciudades vecinas en cuestiones de calidad de vida. Esto significa:
Limpiar la basura y los vertidos ilegales, y reparar aceras y carreteras en todos los vecindarios.
Otorgar subvenciones a las pequeñas empresas para que crezcan y mejoren sus fachadas.
Plantar miles de nuevos árboles en las calles para proporcionar sombra y un aire más limpio.
Plantar miles de árboles nuevos en las calles para proporcionar sombra y aire más limpio.
Seguir mejorando los parques, las bibliotecas y los centros comunitarios.
Ayudar a las familias a acceder a energía solar para sus hogares, estaciones de carga para vehículos eléctricos y otras mejoras de eficiencia energética.
Nuestro enfoque está dando resultados. Hemos invertido en prevenir la violencia antes de que ocurra, y los resultados hablan por sí solos. Tenemos una estrategia, ¡pero aún queda mucho por hacer!
Seguir financiando la Oficina de Seguridad Vecinal (Office of Neighborhood Safety) y su labor de prevención de la violencia.
Ampliar el equipo ROCK para que personal capacitado atienda las llamadas relacionadas con la salud mental.
Seguir haciendo que las calles sean más seguras para conductores, peatones y niños.
Continuar priorizando la cobertura de vacantes policiales manteniendo salarios, beneficios y condiciones laborales competitivos.
Las familias que viven cerca de la refinería y de las autopistas han respirado aire contaminado durante demasiado tiempo. Además, a medida que sube el nivel del mar, nuestra costa necesita protección.
Limpiar terrenos contaminados y transformarlos en parques, viviendas y zonas de manufactura.
Construir barreras naturales en la costa que protejan las viviendas y las carreteras de las inundaciones.
Instalar sistemas de energía solar y baterías de respaldo en estaciones de bomberos, escuelas y centros comunitarios para que puedan seguir funcionando durante emergencias.
Una ciudad que acoge a todos.
Richmond es el hogar de personas de todo el mundo, y cada una de ellas pertenece a esta comunidad.
Seguir protegiendo a las familias inmigrantes frente a los excesos de autoridad federal.
Invertir más en los residentes negros y en los vecindarios que ellos han construido.
Ofrecer asistencia en múltiples idiomas para que todos puedan acceder a los servicios municipales.
Prevenir el desplazamiento reforzando el control de alquileres, ampliando las protecciones para los inquilinos y construyendo más viviendas asequibles para las familias trabajadoras.
– Claudia Jiménez